La única temporada perfecta: Dominicana 2013
Seis ediciones del Clásico Mundial y solo un equipo en la historia ha ganado el torneo sin perder un juego. Este juego se llama Invicto por ellos: la República Dominicana de 2013, ocho juegos, ocho victorias, y un plátano alzado al cielo de San Francisco.
La herida de 2009
Para entender 2013 hay que empezar por la vergüenza que la precedió. En 2009, una Dominicana repleta de estrellas quedó eliminada en la primera ronda tras perder dos veces contra Países Bajos, un equipo que en aquel entonces era considerado poco menos que un invitado de cortesía. Fue el golpe más duro que ha recibido el orgullo beisbolero dominicano, y el país llegó a 2013 con esa cuenta pendiente.
El equipo del Plátano Power
La respuesta fue un roster construido con hambre: José Reyes y Erick Aybar arriba, Robinson Canó en el centro de todo, Edwin Encarnación y Nelson Cruz aportando el poder, Carlos Santana detrás del plato. Pero el alma del equipo vivía en el bullpen: Octavio Dotel (el veterano de mil guerras), Pedro Strop, Kelvin Herrera, Santiago Casilla y, cerrando la puerta, Fernando Rodney con la gorra torcida y un plátano que un fanático le regaló y que se convirtió en el amuleto de toda una nación. El "Plátano Power" nació ahí: no era un eslogan de mercadeo, era una fiesta caribeña rodando por los estadios de Estados Unidos.
En los datos de Invicto ese equipo se lee tal cual fue: Rodney es el pelotero mejor rateado del roster (92, viniendo de una temporada histórica en Tampa Bay), seguido de Canó (87) y Encarnación (86). Puedes revisar el roster completo de Dominicana 2013 con todos los ratings.
Ocho juegos, cero derrotas
Dominicana barrió su grupo en San Juan y sobrevivió la segunda ronda en Miami tumbando a Italia, a Estados Unidos y a Puerto Rico, para llegar a San Francisco todavía perfecta. En la semifinal despachó a la sorpresiva Holanda, y en la final se reencontró con Puerto Rico. El 3-0 de la final fue una obra maestra colectiva: pitcheo por comité, defensa impecable y el jonrón psicológico de saberse invencibles. Robinson Canó fue nombrado Jugador Más Valioso del torneo, y Rodney disparó su flecha invisible por última vez con marca perfecta: 7 salvamentos en 8 juegos, récord del Clásico.
Por qué es tan difícil (y por qué existe este juego)
En un torneo corto no gana siempre el mejor: gana el que no tropieza nunca. Japón ha sido campeón tres veces y nunca lo logró invicto; el poderoso Estados Unidos de 2017 perdió dos juegos camino al título. Ganarlo todo exige que el mejor equipo, el mejor momento y la suerte coincidan ocho veces seguidas. Por eso en Invicto el resultado 7-0 lleva el nombre del juego y está calibrado para ocurrir solo un puñado de veces por cada cien corridas de élite: la perfección dominicana de 2013 es la vara.
¿Puedes repetirlo? Juega Invicto
Guía de estrategia · Los mejores del Clásico según los datos · Dominicana en el Clásico